Ha pasado algo más de un mes desde el último post. No quería que hubiera pasado tanto, pero ha sido un mes Android bastante interesante. Han salidos nuevos dispositivos, aplicaciones interesantes, juegos divertidísimos, pero como se quedó colgando en el post anterior: “Android no significa garantía de éxito”.
El por qué tiene un nombre propio: Samsung Galaxy. Cualquiera que vea las prestaciones del aparato puede quedarse bastante impresionado: buena cámara, buenísima pantalla, batería de gran duración… pero, ¿y qué tal se comporta Android? ¿qué tal está integrado? ¿cómo es que no tiene esa serigrafía que dice “with Google”?
Bien, empecemos con un poco de historia. Este terminal fue puesto a la venta (aproximadamente) en Julio de 2008. Quizá muchos usuarios no tenían muy claro entonces de lo que era aquello de “with Google” pero la explicación es sencilla: ” ‘with Google’ marca aquellos dispositivos desarrollados conjuntamente con Google, y los cuales dispondrán de actualizaciones OTA”. OTA significa ‘over-the-air’ y quiere decir que estos móviles pueden actualizarse descargandose un archivo dentro del móvil y reiniciando. Fin de complicaciones.
¿Y si no tienes un móvil ‘with Google’? Pues entonces pasará como con Samsung Galaxy, que has de disponer de un paquete de software provisto por el fabricante que te permitirá actualizar tu terminal. Aquí empieza el calvario de Galaxy. El software provisto por Samsung:
- Es una aplicación bastante pesada
- Realiza muchas operaciones que no quiero (por ejemplo sincronizar contactos, tarea que ya hace Android con mi cuenta Google)
- Sólo es para Windows. El resto de sistemas operativos pueden irse a plantar patatas al campo
- Y la más divertida de todas…. La aplicación no soporta Samsung Galaxy! Por lo que por mucho que la tengas instalada, sólo servirá para el resto de los dispositivos Samsung, pero no para este móvil
Aunque la aplicación para actualizar el teléfono, no funcione porque no lo soporta, Samsung ha ido colgando firmwares en su web durante meses. Y la gente los ha usado… pero para ello han tenido que fabricarse una herramienta que pudiera “inyectar” las actualizaciones (más que necesarias) al teléfono.
Actualizar un buen móvil puede ser una tarea casi innecesaria, puede pensar cualquiera, pero Galaxy habrá tenido entre 7 y 10 firmwares distintos. Con éxitos y fracasos a partes bastante desiguales. En uno de los más sonados firmwares rotos, la fantástica batería que en reposo debería durar 450 horas, duraba 4 aproximadamente. Una centena de veces menos que lo que afirmaba el fabricante! Para asustarse…
Pero esto fue un suma y sigue:
- ¿La brujula electrónica? Tiene un bug su firmware que hace que muchas aplicaciones tengan que adaptarse específicamente para este terminal
- ¿Y el GPS?Bien gracias, siempre que no lo actives junto con la WiFi, porque entones la conexión inalámbrica empieza a fallar. No escanea redes algunas veces, muy alto consumo de batería… genial
- Pero la pantalla es buena, ¿no? La pantalla es una de las mejores que he visto para un móvil, pero… nunca había visto que el módulo de telefonía haga interferencias y se pueda ver cuando se está asociando a la red o le llega un SMS porque la pantalla tiemble
- El soporte de 3D está bastante estropeado
- Incluso el botón para hacer fotos con la cámara integrada tiene un bug, por el cual, aunque esté bloqueado el móvil, si el botón se pulsa parcialmente, el teléfono se activa perdiendo batería. Si a esto le sumamos que la funda del móvil, por diseño, deja pulsado parcialmente el botón de la cámara…
- También se puede disfrutar de una capa de telefonía a la que le faltan partes por terminar de implementar y fallos en cosas como el teclado de teléfono, el cual muchas veces no puede ser utilizado durante la llamada para enviar tonos DTMF (los contéstadores de Telefónica nunca oirán un Galaxy)
¿Ocurre todo esto en los terminales de HTC? Pues no lo sé ciertamente, pero lo dudo, porque se han desarrollado ‘with Google’
Mirando las tripas que corren dentro del móvil, también se pueden observar procesos extras. Por ejemplo está el que ayuda a la comunicación con la suite de la que antes hablábamos… que lógicamente no funciona, por lo que sólo sirve para gastar batería del terminal. O buscando por las trazas del sistema, puedes encontrar “explosiones” de demonios del sistema operativo, o incluso de la capa de telefonía.
Si no supiéramos que es Android, y fuera un firmware X desarrollado por el fabricante, este terminal no tendría más de un 2 sobre 10 en su calificación. Y es lo que tienen las cosas a medio hacer, que por muy buen hardware y software base que exista detrás, si no hay una cuidadosa labor de integración entre ambas partes, no sirve de nada.
Por suerte, las cosas cambiaron hace muy pocas semanas con la aparición de dos nuevos firmwares (abreviados como IK4 e IK5) que resuelven el 90% de los problemas… pero segun los rumores que corren, Galaxy no tendrá actualizaciones posteriores a Android 1.5, cuando la mayoría del resto de terminales si.
Por tanto, por mucho Android que se pueda disfrutar, queda un sabor bastante descafeinado y muy lejos de ser un terminal “de éxito”. Aunque de todas formas, no tiene por qué ser todo tan malo en el mundo de Android si uno no va de la mano de Google, ¿no?